MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS)
Cientos de vigilantes de seguridad de toda España, 5.000 según los convocantes, se han manifestado esta mañana por el centro de la capital para reivindicar un nuevo convenio colectivo estatal, al tiempo que amenazaron con una huelga en el sector en Semana Santa en caso de no firmarse.
La marcha, convocada por los sindicatos CC.OO., UGT y USO, que ha desbordado sus previsiones, comenzó alrededor de las 11 horas en la plaza de Cibeles y ha avanzado por el Paseo de Recoletos hasta finalizar en la plaza de Colón.
La protesta llevaba por lema '100.000 trabajadores sin convenio colectivo' y durante la misma se pidió repetidamente la celebración de una huelga y se arremetió contra la patronal, por sus "pingües beneficios" frente a los "salarios mileuristas".
"El enquistamiento del diálogo social, las propuestas inasumibles de la parte empresarial, la inviabilidad de las estrategias de acercamiento ya realizadas y la seguridad de no encontrar ningún otro tipo de solución menos drástica, nos empuja a las organizaciones sindicales a movilizarnos para forzar a la patronal a retomar la negociación del Convenio Colectivo Estatal de Seguridad Privada", señalaron los convocantes.
En este sentido, señalaron que a pesar de los esfuerzos de las organizaciones sindicales desde 2008, los trabajadores se encuentran sin convenio actualizado desde hace dos años, "siempre con el objetivo de no permitir ninguna situación de indefensión de los trabajadores ante las estrategias patronales".
SALARIOS MILEURISTAS
Tras la marcha, el responsable de Seguridad de CC.OO., Javier Torrejón, señaló a Europa Press que el salario bruto de un horario completo sin horas extras es de 1.035,46 euros mensuales con 15 pagas. Frente a estos "salarios precarios", señaló que los beneficios de las empresas de seguridad ascendieron el año pasado a más de 134 millones de euros. "No quieren compartir nada", se quejó.
Torrejón anunció que acaban de conocer que la patronal del sector ha convocado una mesa negociadora, después de 18 meses sin mesa negociadora. Aunque esperan llegar a un acuerdo, estudiarán convocar una huelga. "Lo que tenemos claro es que si la hacemos es para ganarla", apostilló.
Por su parte, el portavoz de UGT, Pedro Ángel Sánchez Catalá precisó que esa convocatoria de huelga se fijaría para Semana Santa. Al igual que Torrejón, se quejó de los sueldos 'mileuristas' de los vigilantes de seguridad y reprochó a los empresarios del sector que se escuden en la crisis para no subirles el sueldo. "Hasta ahora no ha habido crisis en el sector. Después de los beneficios abusivos de estas empresas de seguridad, aluden a crisis para no arreglar unos salarios que no llegan a los mil euros", criticó.
Después de la manifestación por el centro de Madrid, los trabajadores se dirigieron a Ifema, aprovechando la celebración del Salón Internacional de Seguridad (Secur), donde casi un millar se han concentrado y han protagonizado algunos leves altercados. Así, según explicó Sánchez Catalá, el jefe de seguridad les han negado la entrada a la feria a pesar de tener entradas para evitar que alteran el buen funcionamiento de la misma.
Vigilantes "jurados" se manifiestan en Madrid en demanda de un convenio justo
Los representantes de los sindicatos han explicado a Efe que "ésta es una de las primeras movilizaciones conjuntas" con las que pretenden que la patronal "reflexione" y "vuelva a sentarse para negociar" la firma de un convenio colectivo "justo".
Según el secretario general de la Federación Estatal de Actividades Diversas de CCOO, Jesús Fernández, estas acciones sindicales se tienen que llevar a cabo "por la intransigencia de esta patronal -la de la seguridad privada-, que no es capaz de desbloquear un convenio a pesar de los acuerdos" que ya se han planteado.
El secretario general de Seguridad Privada de UGT, José Rafael Centeno, también ha denunciado que ésta es "la única patronal que a estas alturas en el sector servicios no ha hablado de 2009 y de los salarios de los trabajadores", y ha asegurado que si las cosas siguen así en Semana Santa se solicitará "el permiso para convocar una huelga".
"Una cosa es que el país esté mal y otra diferente que nos dejen como nos quieren dejar: en la precariedad", ha añadido el secretario general de la Federación de Vigilancia de USO, Antonio Duarte.
De hecho, "Huelga ya" ha sido uno de los gritos más repetidos a lo largo de la manifestación, donde también se han vertido insultos hacia la patronal y coreado lemas como "Zapatero dimisión" y "Somos vigilantes, no delincuentes".
Durante el transcurso de la marcha, que debía transcurrir por el lateral del paseo de Recoletos, desde la plaza de Cibeles a la de Colón, un numeroso grupo de manifestantes ha ocupado la parte central de la calle madrileña hasta cortar la circulación en ambos sentidos durante más de media hora. EFE
Los vigilantes la arman

La manifestación de los vigilantes de seguridad, convocada por los sindicatos UGT, CCOO y USO,comenzó en la plaza de Cibeles a las 11 de la mañana. La marcha debía avanzar por uno de los laterales del Paseo de Recoletos hasta finalizar en la plaza de Colón. Sin embargo, un numeroso grupo de manifestantes empezó a gritar: «¡A la carretera!»; acto seguido, numerosos manifestantes ocuparon la parte central de la calle madrileña hasta cortar la circulación en ambos sentidos. La ocupación duró una media hora, con el consiguiente colapso circulatorio. Ya con los ánimos caldeados, los vigilantes se desplazaron hasta Ifema, en el Campo de las Naciones, donde ayer se inauguró la feria internacional de la seguridad, Sicur 2010. Unos quince furgones de la Policía Nacional se apostaron en las inmediaciones del acceso sur, mientras que una veintena de agentes custodiaban la entrada para evitar el acceso de los manifestantes.
Los vigilantes jurados entregaron panfletos a los asistentes a Sicur y explicaron sus reivindicaciones, entre las que figuran la negociación de un nuevo convenio que incluya una subida salarial de l,4 por ciento.
Sin embargo, la tensión fue en aumento. Los manifestantes, que trataban una y otra vez de entrar al recinto, gritaban e increpaban a los agentes del orden. Al griterío le sucedieron algunos empujones, y a los empujones, golpes. La Policía se vio forzada a intervenir y durante unos minutos se vivieron escenas propias de una batalla campal. Aunque no hubo que lamentar más que algunas contusiones, la Policía llevó a cabo la identificación de varios trabajadores tras los altercados.
A la protesta del sector de la seguridad también se sumaron policías municipales madrileños, dentro de la campaña de «acoso» que mantienen contra el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que acudió a la inauguración de Sicur. Los municipales, que la pasada semana organizaron un «botellón» ante la casa del alcalde, han iniciado una escalada de presiones para lograr incorporar sus reivindicaciones salariales al convenio colectivo.