jueves, 20 de diciembre de 2012

Detenidos diez directivos del grupo de seguridad Esabe acusados de diversos delitos económicos

La Unidad de Seguridad Privada de la Policía Nacional ha detenido a la cúpula directiva de la empresa de Seguridad Esabe, en total 10 personas, acusados de varios delitos: alzamiento de bienes, insolvencia punible, falsedad documental y fraude a la Seguridad Social por valor de 30 millones de euros.
La cúpula directiva de Esabe ha sido detenida por formar un entramado empresarial en el ámbito de la seguridad privada, según han confirmado fuentes de la investigación a RTVE.es. Este entramado incumplía las normas, creando una situación ventajosa en el mercado a través de la competencia desleal, asegura Europa Press citando fuentes de la investigación.
La Policía ha llevado a cabo, además, ocho registros en distintas sedes de la compañía. Las actuaciones, que se han declarado secretas, son el fruto de una investigación de un año y medio, según han señalado las mismas fuentes a RTVE.es.
Entre los detenidos, que se encuentran en dependencias policiales, están dueños, directivos y ejecutivos del grupo empresarial.

Piden 16 meses a una vigilante de un hospital por robar las pertenencias de un fallecido

RAMÓN FERRANDO VALENCIA Un fiscal solicitó ayer al acabar el juicio que una vigilante de seguridad del hospital de Manises sea condenada a 16 meses de prisión por quedarse con las pertenencias de un fallecido. La acusada, Claudia P. E., aseguró al juez que entregó los bienes del fallecido a un operario de la funeraria. Uno de los empleados de la empresa de servicio fúnebre descartó esta posibilidad porque las pertenencias «siempre» las tienen que recoger los familiares. Uno de los hijos del fallecido descubrió el robo cuando reclamó la cartera, la cadena y un reloj de su padre al hospital.
Los hechos presuntamente ocurrieron el 29 de julio de 2010 en el hospital de Manises. El hombre ingresó en el hospital la noche anterior y entregó un reloj, un colgante, unas llaves y una cadena, según la Fiscalía.
La acusada declaró que una persona de la funeraria se acercó a ella y le pidió que le diera las pertenencias del fallecido para hacérselas llegar a la familia. «Fue en la zona de las cámaras donde están los cadáveres. Era la primera vez que alguien de la funeraria me pedía los objetos de un fallecido. Me enseñó su placa y se los dí».
La imputada insistió en que entregó una bolsa cerrada que contenía «un juego de llaves, un billete de veinte euros, un cordón de zapato negro, un cristo de madera y un reloj roto». El fiscal puso en duda su versión y la mujer añadió que pudo ser víctima de una trampa.
El hijo del fallecido explicó que cuando reclamó las pertenencias de su padre un vigilante de seguridad le aseguró que se las habían dado a un familiar. «Le pedí un justificante y me puso pegas. En el justificante de entrega ponía que se las habían dado a una persona de la funeraria», afirmó. El testigo indicó que su padre vivía solo en Quart de Poblet y que a él le localizaron varias horas después del deceso.
Un vigilante de seguridad compañero de la acusada admitió a preguntas del fiscal que las pertenencias solo las pueden recoger los familiares. Uno de los trabajadores de la funeraria que acude normalmente al hospital de Manises confirmó que nunca recogen nada de valor de los fallecidos y reconoció que no se identifican con una placa como manifestó la acusada.
El abogado defensor reclamó la absolución de su cliente. El fiscal pidió la condena de 16 meses de prisión por un delito de apropiación indebida con el agravante de abuso de confianza y que indemnice a los hijos con 827 euros.
http://www.levante-emv.com/sucesos/2012/12/18/piden-16-meses-vigilante-hospital-robar-pertenencias-fallecido/961047.html 

Boletín Digital de la Federación Nº 739


Boletín Digital de la Federación Nº 738



Boletín Digital de la Federación Nº 737




lunes, 10 de diciembre de 2012

Boletín Digital de la Federación Nº 732



Cierran una unidad de Son Espases al desatarse una batalla campal tras morir una paciente

Tres médicos de Cardiología y una enfermera resultaron heridos durante el linchamiento

X.P. /M.S. PALMA El hospital de Son Espases vivió ayer un particular ajuste de cuentas. El servicio de Cardiología del centro de referencia fue escenario de una batalla campal que iniciaron los familiares de una paciente que falleció al poco de llegar al hospital debido a un infarto. Al conocer la noticia, los acompañantes de la víctima, de etnia gitana, iniciaron los altercados en el departamento, causando heridas a tres facultativos y a una enfermera de la unidad y provocando destrozos en el mobiliario. La brutal refriega provocó la cancelación del servicio de Cardiología, ya que los médicos se encontraban demasiado nerviosos para atender a sus pacientes.
Los disturbios comenzaron a las 13.00 horas. El detonante fue una trágica noticia: Los agresores estallaron en un ataque de ira cuando les fue comunicado el fallecimiento de una pariente, que había ingresado una hora antes debido un ataque al corazón. Los médicos nada pudieron hacer por salvar su vida. Poco pudieron hacer los facultativos también por contener la rabia y el dolor de sus acompañantes, que estallaron provocando una revuelta en todo el departamento.
Cancelación de pruebas
Los allegados de la fallecida, entre 25 y 30 personas, iniciaron acto seguido un linchamiento contra todo lo que se interpuso en su camino, ya fuera personal sanitario, pacientes o el mobiliario de la sala. Así las cosas, la gente que aguardaba su turno para realizarse una prueba o ser atendida por su médico tuvo que ser desalojada de la estancia. En el momento del motín la sala estaba llena de pacientes que esperaban a ser atendidos.
Tres facultativos de Cardiología y una enfermera recibieron alguna de las patadas y puñetazos que sorteaban los familiares de la víctima, si bien las heridas que sufrieron eran leves.
Los allegados de la fallecida lograron encerrar a uno de los doctores en una habitación, donde le despacharon a gusto su ración de palos.
Tampoco el mobiliario del departamento se libró de la estampida. Los agresores la emprendieron a golpes con todos los objetos de la estancia e incluso llegaron a romper alguna puerta.
El servicio de Seguridad de Son Espases se vio desbordado por los acontecimientos y poco pudo hacer para contener a la turba.
Identificación
Al poco tiempo, al lugar se desplazaron varios coches patrulla de la Policía. Los agentes sacaron a los alborotadores fuera del hospital, donde procedieron a su identificación y a informar al juzgado de lo ocurrido.
Los policías optaron por no detener a los agresores para evitar nuevos enfrentamientos. Así pues, corresponderá a los galenos decidir si presentan o no denuncia por lo ocurrido.
Pese a la agresividad de los atacantes, nadie sufrió lesiones de gravedad durante el suceso. No obstante, el tumulto provocó la el cierre del Servicio de Cardiología. Todas las pruebas y visitas con los especialistas quedaron canceladas. Los médicos se negaron a seguir adelante con la programación para la jornada debido al estado de nerviosismo y confusión en que les había sumido la contienda.
http://www.diariodemallorca.es/sucesos/2012/12/06/cierran-unidad-son-espases-desatarse-batalla-campal-morir-paciente/812894.html 

Boletín Digital de la Federación Nº 731



Boletín Digital de la Federación Nº 730


Boletín Digital de la Federación Nº 729