miércoles, 18 de julio de 2012

Boletín Digital de la Federación Nº 636

´Tuve suerte de que no agarrara unas tijeras o un bisturí´

La doctora A.P.F. llegó a Mallorca en agosto de 1999 de la mano de la Clínica Juaneda, que precisaba de una facultativa que hablara alemán, idioma que esta médico de nacionalidad cubana dominaba gracias a los seis años vividos en el país centroeuropeo. Un año después, comenzó a trabajar para el Ib-Salut. El pasado sábado, cuando trabajaba en el turno de noche del PAC de Son Servera, un desalmado le golpeó en la cabeza con una bandeja y se dio a la fuga.

I.OLAIZOLA PALMA ­­—

¿Qué pasó el sábado?
—Eran las once y veinte de la noche, había acabado de atender a una señora y la estaba acompañando a la salida cuando me topé con una mujer que me llamó un poco la atención porque venía con el pelo revuelto y la ropa desordenada. Pero no venía con ansiedad porque hablaba con normalidad cuando la celadora le pidió los datos de su tarjeta sanitaria para ser atendida.
—¿Llegó sola?
—Inicialmente yo no vi a nadie más. Me metí en mi consulta a esperar que se realizaran los trámites burocráticos antes de poder llamar a la paciente cuando empecé a escuchar los gritos de un hombre que, con unas formas horribles, se dirigía a la celadora usando el género masculino. Eso me llamó bastante la atención.
—¿Qué hizo entonces?
—Salí de la consulta y le espeté: ¿Quién es el paciente? ¿Usted o ella? Luego, al ver su estado de excitación le sugerí que se sentara o que saliera del centro de salud. Se puso como loco mientras gritaba que era su mujer y que no pensaba salir de allí hasta que no le atendiera. En ese momento me empecé a asustar y me coloqué detrás del mostrador, junto a la celadora y la enfermera, para que éste me sirviera de parapeto. El seguía excitado diciendo que si le pasaba algo a su mujer me mataba. Yo le contesté que no había dicho que no le iba a atender, sino que solo estábamos tomándole los datos de admisión.
—¿Y qué pasó?
—Como se iba poniendo más violento le dije a la celadora que llamara a la Policía. Normalmente esa advertencia me sirve para aplacar los ánimos de los exaltados, pero no en esta ocasión. Al oír esto, saltó el mostrador de un salto, agarró una bandeja de plástico de esas que hay para colocar papeles y empezó a golpearme en la cabeza. Intenté huir pero caí al suelo y el siguió pegándome. No recuerdo muy bien cómo, pero la enfermera y la celadora consiguieron quitármelo de encima y lo sacaron del centro. Recuerdo a las dos sujetando la puerta, porque quería volver a entrar, mientras gritaban ´¡Ramiro, Ramiro!´
—¿Quién es Ramiro?
—Mi compañero de guardia. Normalmente nos la partimos para poder descansar un poco mientras no surja ninguna emergencia y a mi me había tocado el turno de once de la noche a cuatro de la mañana. Pues bien, en el momento que salió Ramiro, el agresor se escapó.
—¿Cómo es que no salió Ramiro antes al oír el escándalo?
—Aunque a mi pareció un siglo, todo trascurrió muy rápido. El lunes, cuando sacaron el CD de la grabación de seguridad, vi que todo había pasado ¡en dos minutos y medio!
—¿Y la mujer que iba con él? ¿Intentó parar la agresión
—Se marchó con él y no, creo que no intentó evitar la agresión. Tengo todo muy confuso, con el miedo, la adrenalina... escuché algunas cosas y otras no. Recuerdo que él estaba como endemoniado y mantenía una actitud muy defensiva hacia la mujer. Tuve suerte de que en lugar de la bandeja no agarrara unas tijeras o un bisturí.
—¿Ha vivido alguna experiencia similar?
—Sí, en Capdepera. Sufrí otra agresión con una enfermera por parte de un hombre drogado y muy corpulento que lanzó por los aires balones de oxígeno e incluso camillas. En Son Servera y Capdepera, cuando hago las guardias, tengo marcado en el móvil el número de la Policía para llamar con rapidez en caso de necesidad.
—¿Está de baja?
—No. Incluso el día de la agresión seguí trabajando después del incidente hasta la hora que había acordado con Ramiro.
—¿No le pusieron puntos en la cabeza?
—Sí, dos. Y tengo dolores en el cuello y en la espalda. No estoy del todo bien, pero no he pedido la baja porque no me gusta perjudicar a mis compañeros por la acción de un desequilibrado.
—¿Cómo cree que se hubiera evitado esta agresión?
—Con un guardia de seguridad. Con esta medida se evitarían muchas situaciones desagradables que padecemos a menudo en esta zona de ocio nocturno, peleas e intoxicaciones etílicas. Con un guardia de seguridad yo no hubiera tenido que asumir unas funciones que no son las mías y, lo que es más importante, podríamos haber atendido a esa chica. Estoy preocupada por lo que le haya pasado. No sabemos nada de ella.

http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2012/07/18/tuve-suerte-agarrara-tijeras-o-bisturi/780739.html

Un vigilante de Son Sant Joan confiesa el robo de las sacas con 800.000 euros

El misterio de las sacas robadas en un vuelo de Maó a Palma- que adelantó en exclusiva Ultima Hora - ha durado menos de una semana. La Guardia Civil detuvo ayer a un vigilante de una empresa de seguridad que confesó el robo de los 800.000 euros. El ladrón sostiene que ocultó el dinero en un lugar seguro, pero que luego «alguien» se lo sustrajo.

Precisamente ayer la Policía Judicial de la Benemérita de Palma debía hacerse cargo de la investigación del caso, ya que hasta la fecha las indagaciones las dirigía la Guardia Civil de Son Sant Joan y los agentes del cuartel de Maó.

Nueva pista

Durante el fin de semana, surgió una pista definitiva que confirmó a los investigadores que el envío de las sacas con el dinero había llegado efectivamente a Palma. Este detalle era de vital importancia, porque suponía que los implicados estaban en Son Sant Joan, y no en Menorca como se temía al principio.

El circulo de sospechosos se fue entonces estrechando y la Guardia Civil fue tomando declaración a todos los trabajadores de Trablisa que habían intervenido, de una forma o de otra, en el envío millonario. El domingo el caso ya estaba muy maduro y ayer los agentes procedieron a la detención de un vigilante de esa empresa de seguridad, que acabó reconociendo los hechos.

El acusado, que al parecer se llama Francisco y es conocido en el aeropuerto como 'Xisco', fue trasladado a las dependencias policiales y durante el interrogatorio aseguró que ya no sabía nada del dinero, por un extraño robo que había sufrido. Siempre según su relato, escondió los 800.000 euros en un lugar seguro y después «alguien» se lo sustrajo.

La Guardia Civil no cree esta versión y al cierre de esta edición llevaba a cabo intensas gestiones para recuperar el botín, el más elevado sustraído en Mallorca en la última década. El caso sigue abierto.

http://ultimahora.es/mallorca/noticia/sucesos/ultimas/vigilante-son-sant-joan-confiesa-robo-sacas-800-000-euros.html


El vigilante acusado de robar 800.000€, ante el juez

El dinero robado formaba parte de un envío especial de fondos que se llevó a cabo el pasado jueves entre Mahón y Palma

DIARIODEMALLORCA.ES/EFE. PALMAUn juez de guardia de Palma interroga al vigilante de seguridad detenido el pasado lunes como presunto autor del robo de una saca con 800.000 euros en efectivo que supuestamente fue sustraída en el aeropuerto de Mallorca.

Según ha informado un portavoz de la Guardia Civil, el vigilante, que prestaba sus servicios en Son Sant Joan, ha sido trasladado esta mañana a dependencias judiciales sin que hasta ese momento haya dado ninguna información sobre el paradero del dinero sustraído.

Durante la jornada de ayer, los investigadores también interrogaron a la pareja del sospechoso para tratar de obtener datos que permitan la localización del botín.

El dinero robado formaba parte de un envío especial de fondos que se llevó a cabo el pasado jueves entre Mahón y Palma, donde se comprobó que faltaba una de las cinco sacas transportadas en avión.

Una vez los agentes de la Guardia Civil encargados del caso confirmaron que todas las sacas habían sido embarcadas en el avión, que llegó a Son Sant Joan por la tarde, centraron sus pesquisas en la descarga y transporte del dinero en el aeropuerto mallorquín.

La investigación arrojó sospechas sobre uno de los vigilantes de seguridad del aeropuerto que participó en el operativo especial de transporte, quien fue detenido el lunes por la mañana y ayer compareció ante el juez.

Los investigadores no descartan practicar nuevas detenciones si logran determinar que el presunto ladrón actuó con la complicidad de otras personas.

http://www.diariodemallorca.es/sucesos/2012/07/18/vigilante-acusado-robar-800000-juez/780853.html


Boletín Digital de la Federación Nº 635

Boletín Digital de la Federación Nº 634